Por Agencia
El caso de la ciudadana rusa, Kristina Romanova, que a mediados de mayo siguiente cumplirá la mayoría de edad y según su familia está retenida contra su voluntad bajo tutela de la fiscalía especial para los delitos contra las mujeres y trata de personas de México, volvió a ser noticia aquí este lunes.
La cancillería de Rusia citó de nuevo en su sede al jefe de la misión diplomática de México, Eduardo Villegas, apenas cuatro días después de haberlo hecho, el 16 de abril, para culpar de “inacción” a las autoridades mexicanas y de “exigir” la inmediata repatriación de Romanova.
Esta es la parte medular del comunicado que difundió la dependencia diplomática rusa:
“El ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia convocó este lunes al embajador de México, Eduardo Villegas, quien informó que el pasado 17 de abril, en presencia de funcionarios de la sección consular de la Embajada de Rusia en México, se llevó a cabo un interrogatorio de investigación por parte de representantes de las fuerzas del orden a la ciudadana rusa menor de edad, Kristina V. Romanova. Durante este interrogatorio ella expresó su intención de quedarse a vivir en México”.
La cancillería rusa insiste en que México no permitió que funcionarios de su consulado visitaran a Kristina: “llamamos la atención del interlocutor (Villegas) sobre los compromisos que adquirió la parte mexicana como firmante de la convención de Viena de relaciones consulares de 1963 y de la convención consular bilateral de 1978, que conceden el derecho de comunicarse, libremente y sin demora, a representantes acreditados del Estado ruso con sus connacionales, lo cual en este caso no se garantizó”.
Acerca del futuro de Kristina, el comunicado anota: “el deseo (de quedarse a vivir en México) que expresó Kristina Romanova, y que está contenido por escrito en el respectivo protocolo, impone a nuestros socios mexicanos una mayor responsabilidad por la seguridad y salud de la ciudadana rusa antes y después de que alcance la mayoría de edad, el 15 de mayo de 2026”.
Por último, la dependencia diplomática rusa subraya que, junto con organizaciones sociales y de derechos humanos, “continuaremos muy pendientes, en el marco de las posibilidades existentes, de la situación de nuestra compatriota para asegurarnos de que la parte mexicana respete todos sus derechos”.
El comunicado de la cancillería rusa resta credibilidad a los argumentos que, de manera insistente las semanas recientes, venían apareciendo en los medios oficialistas de este país a partir de la versión de la madre de Kristina, Ana Romanova.
Casada con mexicano, pianista de profesión y profesora de artes escénicas de la Universidad Autónoma del Estado de México, campus Toluca, la señora Romanova sostiene que teme por su hija, según ella, “secuestrada e incomunicada” por un grupo de individuos, que “piensan entregarla, cuando cumpla 18 años, a algún cártel de narcotraficantes para obligarla a prostituirse, a trabajar como esclava o para vender sus órganos”; dice que no la dejan ver a Kristina y que la “están drogando con siete pastillas sicotrópicas diarias”.
Esta historia encontró amplio eco en Komsomolskaya Pravda, Izvestia y Gazeta.ru, por citar solo tres medios.
El sistema para el Desarrollo Integral de la Familia en el estado de México, informó que, desde noviembre de 2023, se hizo cargo de proteger a Kristina Romanova, cuando esta tenía quince años, después de una denuncia por “agresiones sexuales” desde dos años antes, cometidas presuntamente por su hermanastro, Andrey Romanov, desaparecido hasta la fecha.
Ana, la madre adoptiva de Kristina y de Andrey, de quien también es tía, rechazó la acusaciones por “absurdas”, cuando la fiscalía general de justicia de esa entidad giró, en octubre de 2024, una orden de búsqueda y captura contra un ciudadano ruso de 26 años, identificado solo como Andrey “N”, miembro del entorno familiar de la supuesta víctima, que estaba embarazada y sufrió un aborto.
Hay versiones encontradas acerca de la asistencia consular a Kristina. El encargado de la sección consular de la embajada rusa en México, Yakov Fiodorov, declaró a la agencia RIA Nóvosti (el 12 de abril anterior): “al día de hoy, los socios mexicanos se niegan a regresar a Rusia a Kristina y no permiten acceso consular hacia ella desde agosto de 2025, y todas las gestiones que hemos hecho ante la Secretaría de Relaciones Exteriores, fiscalía general y otras autoridades del país no han sido atendidas del modo debido”.
Este lunes la cancillería rusa, en su comunicado, ya no insiste en la repatriación de Kristina porque la muchacha no quiere regresar a Rusia, mismo argumento que utilizaron las autoridades mexicanas al explicar que, en agosto del año pasado, ella se negó a recibir más a funcionarios consulares rusos.
Desde enero de 2024, los representantes del consulado ruso se reunieron con Kristina en cuatro ocasiones, de acuerdo con lo que declaró su propia madre a los medios rusos ya mencionados.