Agencias.- Estados Unidos advirtió este martes a Rusia que le impondrá sanciones «masivas» si ataca a Ucrania, incluida una restricción a la exportación de alta tecnología, y afirmó que intentar convertir en arma su industria de petróleo y gas sería contraproducente.
«Ya no se trata de una respuesta gradual. Esta vez comenzaremos por la parte superior de la escala (de sanciones) y nos quedaremos en ella», amenazó.
Estados Unidos planea, según esta fuente, prohibir la exportación a Rusia de tecnología estadunidense y «potencialmente algunos productos fabricados en el extranjero que entran dentro de las regulaciones estadounidenses».
«Las opciones de control de exportaciones que estamos considerando con nuestros aliados asestarían un golpe duro a las ambiciones de (el presidente Vladimir) Putin de industrializar su economía y afectaría a áreas que son importantes para él, por ejemplo, la inteligencia artificial, las computadoras cuánticas, la defensa, el aeroespacial y otros sectores clave», detalló el funcionario.
También aseguró que Rusia se vería afectada por fuertes sanciones financieras y que, en este ámbito, hay una «convergencia alentadora» con los europeos.
El presidente estadunidense Joe Biden ya dio a conocer que evalúa prohibir a los bancos rusos las transacciones en dólares, la moneda imperante en el comercio internacional.
El funcionario también mencionó un punto delicado: el suministro de hidrocarburos rusos, y en particular de gas natural.
Los europeos temen que Rusia cierre el grifo. Y es que el gas natural ruso supone más del 40% del suministro de la Unión Europea.
«Creemos que estamos preparados para encontrar suministros alternativos que cubran una mayoría significativa de los posibles cortes» en la entrega de gas ruso, y esto hasta la primavera, aseguró el alto funcionario.
«Trabajamos con países y empresas de todo el mundo para garantizar la seguridad del suministro y atenuar el impacto en los precios», dijo.
Washington y los europeos buscan «identificar volúmenes adicionales de gas natural (…) proveniente de varias partes del mundo, el norte de África, Oriente Medio, Asia y Estados Unidos».
El funcionario aseguró además que usar la energía como arma podría perjudicar a Vladimir Putin: Rusia «necesita los ingresos del gas y el petróleo al menos tanto como Europa precisa sus suministros energéticos».
Estados Unidos aumenta la presión sobre Moscú, con la esperanza de disuadirle de atacar a Ucrania y ha puesto en alerta a miles de soldados estadounidenses para reforzar las tropas de la OTAN.
Las fuerzas armadas rusas lanzaron el martes una nueva serie de maniobras cerca de Ucrania y en la Crimea anexionada.