Agencias.- Más allá de los reflectores y las polémicas que la han seguido en distintos momentos, Bárbara de Regil vive una historia de amor firme y entusiasta con Fernando Schoenwald.
La actriz y el abogado acaban de cumplir una década juntos y decidieron festejarlo con una escapada muy especial a Las Vegas, Nevada.
Así fue la boda sorpresa de Bárbara de Regil y Fernando Schoenwald
Ahí, rodeados solo de su complicidad, volvieron a jurarse amor eterno en una ceremonia temática. Un imitador de Elvis Presley ofició la boda y otro, también caracterizado como el ícono del rock and roll, firmó como testigo. En su cuenta de Instagram, Bárbara compartió algunas imágenes de la íntima celebración y escribió:
“Nos casamos en Las Vegas. Más enamorada que nunca de ti, mi rey. 10 años despertando ilusionada de vivir mi contigo”.
Durante la ceremonia no faltaron los votos matrimoniales, que Bárbara aprovechó para renovar con gran emoción. Por su parte, Fernando selló el momento con unas palabras llenas de sentimiento:
“Te tomo una vez más en las buenas y en las malas; en la salud y en la enfermedad; en la pobreza y en la riqueza; por ahora y para siempre”.
Para este nuevo “sí, acepto”, la protagonista de Rosario Tijeras eligió un impactante conjunto rojo satinado de corte sirena, con un corsé de inspiración lencera que dejó ver su atlética figura. Completó el look con una falda entallada y zapatillas blancas abiertas adornadas con un moño, al puro estilo Marilyn Monroe.
La historia de Bárbara y Fernando comenzó gracias a Marco Antonio Regil, primo de la actriz, quien los presentó en un evento donde ella recibiría un reconocimiento. Según contó Bárbara, no fue precisamente un flechazo a primera vista, pero Fernando tuvo claro desde el inicio lo que quería:
“Cuando subí a la camioneta de mi primo me dijo que me iba a presentar a un amigo, a quien no vi bien y en ese momento no me gustó para nada. Cuando llegamos al evento yo no quería que él llegue, pero bueno (…) Él se paró y dijo: ‘Me voy a casar con tu prima’. Mi primo le pidió que se calmara porque acaba de presentarnos, pero él lo repitió”.
El tiempo confirmó esa intuición. Tras un viaje a Chicago, donde se comprometieron, la pareja se casó el 14 de mayo de 2017 en una ceremonia realizada en la Hacienda Atongo, en Querétaro. Fernando, que prefiere mantener un bajo perfil, es abogado y se dedica a los negocios y la construcción. Hoy, diez años después, siguen apostando por su amor como el primer día.