El Banco de México y la CNBV proponen límites a cuotas por operaciones con tarjeta

Agencias.- Las autoridades del sector financiero buscan limitar las cuotas que reciben los bancos e instituciones que emiten tarjetas cada vez que sus clientes realizan una compra, como parte de un proyecto que tiene como fin fomentar una mayor competencia en el mercado de pagos.

El proyecto, puesto a consulta pública por el Banco de México (BdeM) y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), establece límites a estos cobros y plantea reducirlos de forma gradual durante los primeros tres años.

La idea central es que, en el caso de las tarjetas de crédito, la cuota que reciben las empresas que emiten los plásticos (bancos, tiendas departamentales, financieras populares, etcétera) tenga un tope de 1.30 por ciento por operación.

Y en el caso de las cuotas para pagos con tarjetas que no son de crédito, el límite final será de 10.80 pesos por transacción.

De acuerdo con el proyecto, las nuevas reglas buscan eliminar barreras a la competencia en el mercado de pagos con tarjeta y facilitar la entrada de nuevos participantes.

Las autoridades señalan que las condiciones actuales para determinar las cuotas de intercambio pueden generar ventajas para los jugadores que ya participan en el sistema y desincentivar la llegada de nuevos competidores.

Las cuotas de intercambio son, en términos sencillos, el dinero que recibe el banco o institución que emitió una tarjeta cada vez que ésta es utilizada para realizar una compra. El pago lo hace la institución que permite al comercio aceptar la tarjeta, por lo que la propuesta busca poner un límite a ese cobro.

La ruta de los pagos

Cuando una persona paga con tarjeta, intervienen varias partes. Primero, el cliente pasa su tarjeta por la terminal del comercio. La información de la compra llega a la institución que recibe los pagos del establecimiento y de ahí pasa al banco o institución que emitió la tarjeta, que revisa si hay fondos o crédito disponible y autoriza o rechaza la operación.

Si la compra es autorizada, el comercio recibe el dinero. Por esa operación, la institución que procesa el pago para el comercio paga una cuota al banco o institución que emitió la tarjeta.

Proceso de baja en las cuotas

El proyecto plantea que la reducción de las cuotas de intercambio no será de golpe, sino de manera gradual durante los primeros tres años.

Durante el primer año, las instituciones que emiten tarjetas podrán cobrar hasta 12.80 pesos por operación cuando se trate de tarjetas que no son de crédito. En las tarjetas de crédito, el límite será de 1.65 por ciento por transacción.

Durante el segundo año, los límites bajarán a 11.80 pesos para las tarjetas que no son de crédito y a 1.40 por ciento para las de crédito.

A partir de los 24 meses, también se comenzará a revisar cuánto cobraron los emisores en promedio durante los 12 meses anteriores. Ese promedio no podrá superar 0.40 por ciento para tarjetas que no son de crédito y 1.20 por ciento para tarjetas de crédito.

Y a los 36 meses, esos límites bajarán nuevamente, a 0.35 por ciento y 1.10 por ciento, respectivamente.

Después de ese periodo entrarán los límites definitivos: 10.80 pesos por operación y un promedio máximo de 0.30 por ciento para tarjetas que no son de crédito, y 1.30 por ciento por operación y un promedio máximo de 1 por ciento para las tarjetas de crédito.

La consulta estará abierta hasta las 18:00 horas del 24 de septiembre de 2026, por lo que hasta esa fecha el público podrá enviar comentarios sobre el proyecto.

Reglas para cámaras de compensación

Por separado, BdeM informó que abrió otra consulta pública para establecer nuevas reglas para las cámaras de compensación —instituciones que ayudan a procesar y liquidar los pagos con tarjeta— que intervienen en los pagos con tarjeta.

La propuesta busca que las distintas cámaras puedan conectarse entre sí para que una operación con tarjeta pueda procesarse sin importar en cuál participe el banco que emitió la tarjeta o la institución que recibe el pago del comercio.

Con ello, el BdeM busca reducir costos y facilitar la entrada de nuevos participantes y servicios al mercado.

El proyecto también establece reglas para evitar que las cámaras den un trato preferente a sus socios o dificulten la entrada de competidores, además de nuevas medidas para proteger la información y reducir los riesgos de fallas en el procesamiento de los pagos.

Esta es la segunda consulta pública sobre el proyecto y comenzó este 27 de agosto. El BdeM recibirá comentarios hasta las 18:00 horas del 24 de septiembre de 2026.

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