Por Agencia
El auxiliar de la Selección Mexicana habló de las razones que lo motivaron para salir de Barcelona y regresar a su país
Rafael Márquez toma un respiro y se suelta. El heredero del banquillo de la Selección Mexicana explica los motivos que lo hicieron volver a México: «Cambiar lo de abajo y no solo mirar hacia arriba», y pide acabar con la corrupción que hay alrededor del balompié mexicano, desde las categorías formativas.
«Creo que se ha escuchado durante mucho tiempo un tema que me duele decirlo, que es cultural, el tema de la corrupción que hay, que dice que si quieres que juegue tu hijo, me tienes que dar; sí lo quiero mencionar, porque es algo que tenemos que cambiar como sociedad y no manchar el máximo deporte que tenemos, el futbol. Ahí es donde entra un concepto y un sentimiento que tenemos por el futbol. Me convenció venir a México el orgullo de ser mexicano, por querer hacer algo con el futbol mexicano. Mucha gente me dijo que me quedara en Barcelona, pero lo que me movió es la oportunidad de una vez más representar a México. Es una profesión y hay que seguir trabajando para seguir creciendo; tenemos que dar un paso adelante si queremos mejorar, si queremos estar en el top ten mundial. Empieza desde ustedes, desde la responsabilidad de quien tiene 10 o 30 niños, para intentar tener mejores futbolistas», reveló el auxiliar de la Selección Mexicana, Rafael Márquez, ante un puñado de formadores de jugadores, reunidos en el Segundo Congreso de Futbol Formativo.
Márquez estaba en las divisiones menores del Barcelona, fogueándose como entrenador. Tenía ofertas para ir a Portugal o Francia, para estrenarse como entrenador en Primera División, pero decidió volver a México, a estar como el auxiliar de Javier ‘Vasco’ Aguirre y apostar por un proyecto que él continuará después de la Copa del Mundo 2026.
«Hoy les preguntas a 10 niños qué quieren ser mañana; a lo mejor ocho dicen ser futbolistas y alguno te dice que vivir de lo malo, para tener dinero rápido. Me estoy metiendo más allá de lo deportivo, pero es una realidad. Decidí venir durante unos años como auxiliar, no solo para preocuparme por lo que hay arriba, sino por lo de abajo, para dejar algo importante en el desarrollo de los futbolistas, así como en el Barça, que hay cuatro o seis jugadores en el primer equipo, decir que se dejen enseñanzas aquí; no quiero quedarme con las manos vacías y en el primer equipo ganar cosas importantes, quiero hacer algo diferente», aseguró Rafael Márquez.
Márquez, por contrato, será auxiliar de Javier Aguirre en la Copa del Mundo 2026 y luego tomará el mando de la Selección Mexicana, en el proceso rumbo al Mundial 2030.
«Ventajas es que quizá ya tenemos observados jugadores que puedan venir en un futuro, que tengan la edad de seguir un desarrollo para llegar al siguiente Mundial, enfrentar unas eliminatorias importantes, tener una lista de jugadores que pueden rendir y tener un buen desempeño. Tengo que trabajar con ellos. Me gusta el grupo de jugadores que estamos encontrando. Lillini ha hecho un gran trabajo de scouting. Eso eleva el nivel de los jugadores y he aprendido mucho con Javier, con él, con su cuerpo técnico, a poder llevar a la selección a un nivel importante para poder competir.
«Queremos en este presente y futuro, subir el nivel de los jugadores para competir con los que quizás están en nuestro nivel y luego ir por los del top ten. Es una ventaja conocer el entorno que hay, para ver con qué jugadores afrontar el nuevo ciclo. Veo que hay de dónde seguir formando jugadores y de poder darle eso a la selección, un nivel más hacia arriba de lo que se muestra hoy», concluyó Rafael Márquez.