Por Agencia
Los pilares de la física actual están muy bien asentados. Prueba de ello es que, por ejemplo, la teoría general de la relatividad sigue funcionando a la perfección más de 100 años después de su publicación. Sin embargo, como es lógico y sano, físicos de todo el mundo tratan de tambalearla para comprender mejor el universo del que formamos parte. Precisamente, para eso se construyó el Gran Colisionador de Hadrones, una imponente infraestructura situada en un túnel de 27 kilómetros bajo la frontera franco-suiza. Pues bien, un equipo de investigadores ha logrado poner en tela de juicio el modelo estándar gracias a su último descubrimiento, el cual ha sido dado a conocer a través de un artículo ya aceptado en la revista Physical Review Letters.
Las mediciones realizadas por el CERN y el LHCb sugieren la existencia de partículas subatómicas que se comportan de forma que no concuerda con las leyes físicas tradicionales. Es decir, el experimento que han llevado a cabo los investigadores han encontrado una grieta en la estructura de los átomos que sugiere que existe una fuerza desconocida en el universo. De confirmarse, al no estar prevista en los modelos actuales, habría que empezar a escribir una nueva física.
El descubrimiento
Vamos por partes. Como explican los físicos William Barter y Mark Smith en un artículo disponible en The Conversation, el estudio se ha focalizado en la desintegración de los denominados mesones B, que son partículas inestables que se transforman en otros elementos más ligeros. Según los datos recopilados, este proceso de transformación, conocido técnicamente como electroweak penguin decay, muestra anomalías significativas respecto a los cálculos matemáticos del modelo estándar. La forma en que estas partículas se dividen en kaones, piones y muones parece estar influenciada por factores externos todavía desconocidos para la ciencia.