Por Agencia
Organismos de derechos humanos, sociales, políticos, redes de periodistas y también diputados y legisladores exigieron al gobierno del presidente Javier Milei interceder en forma urgente ante la detención y secuestro del grupo sanitario de la misión humanitaria d ella Caravana Global Sumud Land, que cruzaban por territorio libio para llegar a la franja Gaza; entre ellos figuran los periodistas argentinos Paula Giménez (también sicóloga), Lucas Aguilera (veterinario) y directivos de la agencia Nodal, en la que colaboran importantes figuras del periodismo sobre América Latina y temas internacionales.
La cancillería argentina no ha respondido a esta demandas para la aparición con vida de los activistas desaparecidos, ni a la madre de Giménez, Nora Ortín, quien dijo que “no sabemos donde están, ni en qué condiciones físicas, no sabemos absolutamente nada“.
Otín fue a la cancillería para pedir que actuaran ante la desaparición de su hija y una decena de compañeros del convoy, que desde hace más de 72 horas están desaparecidos.
Giménez y Aguilera lograron mandar el mensaje de su violenta captura, y cómo eran golpeados junto a sus compañeros de Italia, España, Portugal, Polonia, Estados Unidos y Túnez.
«Si están viendo este video significa que fui detenido, secuestrado, mientras participaba en la caravana humanitaria” grabó apresurado Lucas Aguilera, al destacar que participó en esta misión “por mi propia voluntad, sin ninguna presión o coerción de ninguna parte». Lo mismo logró decir Giménez.
El ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, advirtió que no existe información oficial, concreta y verificable sobre su paradero y señaló que se sigue «con gran preocupación la situación de los ciudadanos argentinos, directores de investigación de Nodal”, cuando ya llevaban 48 horas desaparecidos.
El funcionario bonaerense exigió al gobierno de Milei que haga “las gestiones necesarias para garantizar la protección consular de ambos ciudadanos”, cumpliendo con los derechos que los amparan y las obligaciones del Estado nacional. Solicitó activar “todos los mecanismos multilaterales pertinentes ante la desaparición forzada y la privación ilegítima de la libertad de ambos ciudadanos”, recordando además que estas acciones se enmarcan en las convenciones y pactos internacionales ratificadas por Argentina.
En ese marco, trascendió un comunicado del mariscal Jalifa Haftar, quien está al frente de un territorio que fue separado de Trípoli, cuando la invasión y ocupación de ese país terminó con lo que fue la República Árabe y Socialista de Libia (Yamahiriya), en la unidad que logró el coronel Muamar Kadafi, quien recuperó los recursos naturales como el petróleo y otros.
Hafar dijo que los participantes en la misión humanitaria «reciben la atención médica y humanitaria necesaria», y que su caso es tratado «dentro del marco de la responsabilidad legal y humanitaria» hasta que «se completen los procedimientos legales» relacionados con su situación. Pero nada se sabe.
La misión humanitaria salió el 8 de mayo de Argelia y atravesó Túnez y el oeste de Libia y alertó el domingo pasado sobre la pérdida de contacto con diez de sus integrantes cuando intentaban negociar el paso de la caravana con las autoridades del este de Libia, controladas por el mariscal
Estados Unidos e Israel controlan la zona petrolera. El lugar donde fueron secuestrados los integrantes de parte del convoy humanitario, está en manos de Tel Aviv, en la figura de Hafar, según informes de investigadores locales.
Los periodistas de distintos sectores han comenzado una campaña en que aparece cada uno con su foto, exigiendo al gobierno una acción inmediata como lo hicieron también madres de Plaza de Mayo y otros organismos que se han unido a la campaña solidaria.
Esto sucede en medio del agravamiento de la situación en Argentina, donde se prepara un “ajuste mortal” de la “motosierra” del gobierno de Milei, cuando el Fondo Monetario Internacional demanda medidas nuevas urgentes, que agravarán la situación local, en momentos en que estudiantes están tomando colegios ligados a la Universidad de Buenos Aires, hay manifestaciones en todo el país, se quitan subsidios a discapacitados y la Iglesia católica a través del arzobispado de Buenos Aires ha dejado uno d ellos mensajes más fuertes a la dislocada administración actual.