Por Agencia
El empleo formal en México arrancó 2026 con debilidad. En marzo, la afiliación de personas al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) creció apenas 0.04 por ciento mensual, el nivel más bajo para un mes similar desde 2010, planteó este jueves BBVA, el banco de mayor presencia entre los que operan en el país.
En un reporte difundido por el área de estudios económicos del banco, señaló que lo anterior es resultado del cierre de empresas en el país, con la desaparición de más de 45 mil microempresas y casi 4 mil pequeñas desde diciembre de 2022.
La firma financiera advirtió que “persisten condiciones adversas que limitan la actividad empresarial formal y favorecen el desplazamiento (de los empresarios o las personas) hacia la informalidad”, en un contexto en el que las unidades productivas de menor tamaño enfrentan mayores presiones de costos y menor capacidad de absorción.
Según el informe, el número de empleos formales aumentó en 32 mil 930 plazas en marzo, con lo que en el primer trimestre se acumularon 207 mil 604 puestos, una cifra 8.4 por ciento menor frente al mismo periodo de 2025.
El banco apuntó que la evolución del empleo también se refleja en la debilidad de la inversión. La Inversión en maquinaria, equipo y construcción registró una caída anual de 2.2 por ciento en enero y las expectativas empresariales se mantienen en terreno negativo, con 13 meses consecutivos por debajo del umbral de confianza.
En este contexto, mencionó, el debilitamiento de las empresas se volvió un factor central, pues desde diciembre de 2022 se registró el cierre de 45 mil 279 microempresas y 3 mil 845 pequeñas, lo que deja evidencia de “un entorno adverso para la actividad formal”.
“Lejos de consolidarse un entorno propicio para la apertura de nuevos negocios, persisten condiciones adversas”, indicó BBVA.
Caen patrones formales y crece la presión sobre microempresas
La firma financiera refirió que el número de patrones inscritos ante el IMSS mantiene una tendencia a la baja desde 2024 y en el primer trimestre de 2026 mostró una contracción adicional de 1.9 por ciento. En contraste, los empleadores en la informalidad crecieron.
Así, uno de los factores detrás del cierre de microempresas puede ser la política de incrementos al salario mínimo, pues si bien ha elevado el poder adquisitivo, “al mantenerse en ritmos elevados y en un contexto de bajo crecimiento de la demanda y productividad, podría comenzar a generar presiones adicionales sobre los costos laborales”.
Por sectores, la debilidad se concentra en manufactura y comercio. El empleo manufacturero acumuló 15 meses con caídas anuales y el comercio registró una contracción mensual de 0.49 por ciento, en línea con la desaceleración del consumo.
En tanto, el sector agropecuario sumó 31 meses en terreno negativo.
En contraste, los servicios sostienen el crecimiento, con un aumento anual de 1.9 por ciento, mientras la construcción mostró señales de recuperación “aunque aún presenta cifras negativas en términos anuales”.
Dinámica regional
A nivel regional, la dinámica también es desigual. La Ciudad de México y el Estado de México lideraron la creación de empleo, con alzas de 4.9 y 5.5 por ciento, respectivamente, mientras entidades del sur como Guerrero y Campeche registraron caídas de 6.7 y 5.1 por ciento.
En cuanto a ingresos, el salario real creció 2.4 por ciento anual en marzo, aunque la masa salarial perdió impulso por el bajo dinamismo del empleo. BBVA abundó que dos terceras partes de su crecimiento provienen de mejoras salariales y no de la creación de puestos de trabajo.
“El mercado laboral formal enfrenta un entorno de crecimiento limitado al inicio de 2026”, advirtió el banco, al señalar que la recuperación dependerá de una reactivación de la inversión y de mejores condiciones para la actividad productiva.