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El volcán Kīlauea bate un preocupante récord en su última erupción: los expertos calculan cuándo volverá a pasar

Por  Agencia

El cielo nocturno sobre la Isla Grande de Hawái volvió a teñirse de rojo incandescente. Desde el corazón del cráter Halemaʻumaʻu, el volcán Kīlauea ha desatado recientemente una de sus exhibiciones más impresionantes de fuego y roca fundida, enviando chorros de lava que alcanzaron una altura extraordinaria de 540 metros. La escena, casi hipnótica, recuerda que la Tierra sigue siendo un planeta dinámico, donde fuerzas geológicas ancestrales continúan modelando el paisaje.

Este nuevo episodio eruptivo, registrado el 10 de marzo de 2026, marca la mayor altura alcanzada por las fuentes de lava desde que comenzó la actual fase eruptiva en diciembre de 2024. Sin embargo, la espectacularidad del fenómeno vino acompañada de un efecto secundario: fragmentos volcánicos (conocidos colectivamente como tefra) fueron transportados por el viento hacia miradores turísticos y comunidades cercanas.

Kīlauea

Kīlauea es uno de los volcanes más activos del planeta y se sitúa en el flanco sureste de la isla de Hawaiʻi. Su forma característica responde a la tipología de volcán en escudo, una estructura amplia y de pendientes suaves creada por innumerables erupciones de lava basáltica extremadamente fluida. Este tipo de lava posee una viscosidad baja, lo que permite que fluya con facilidad y construya gradualmente extensas capas volcánicas.

Debajo de este coloso geológico actúa un poderoso motor profundo. Kīlauea, junto con el imponente Mauna Loa, forma parte del Parque Nacional de los Volcanes de Hawái y se asienta sobre un punto caliente del manto terrestre. Allí, columnas de material caliente ascienden desde las profundidades del planeta, fundiendo parcialmente la corteza y generando el magma que finalmente emerge a la superficie. Estudios del United States Geological Survey (USGS)han explicado cómo estos hotspots alimentan volcanes durante cientos de miles de años.

Nuevas erupciones

Desde el 23 de diciembre de 2024, Kīlauea ha experimentado erupciones episódicas que emergen principalmente de dos respiraderos situados dentro del cráter Halemaʻumaʻu, uno al norte y otro al sur. Estas explosiones volcánicas suelen ser relativamente breves (a menudo duran menos de doce horas) y están separadas por pausas que pueden extenderse durante semanas.

El evento más reciente, denominado episodio 43, duró apenas nueve horas. Sin embargo, ese corto intervalo bastó para lanzar enormes cantidades de material volcánico a la atmósfera. Entre esos fragmentos se encuentra la tefra, un término que engloba desde ceniza microscópica hasta fragmentos porosos como la piedra pómez o la escoria, además de curiosidades volcánicas como el llamado “cabello de Pele”, finos filamentos de vidrio volcánico formados cuando la lava se estira en el aire.

Gran parte de este material cayó cerca del cráter, pero miles de millones de partículas más ligeras fueron arrastradas por el viento hacia el noreste. Las mayores acumulaciones se registraron en el mirador de Uēkahuna, el Kīlauea Military Camp, varios tramos de la Highway 11 y la comunidad residencial del Volcano Golf Course. En algunos lugares, la tefra cubrió completamente el suelo como una capa oscura y polvorienta.

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