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España: Estas serán las zonas afectadas por la decimoséptima borrasca de la temporada

Por Agencia

El cielo, que hasta ahora había ofrecido una tregua casi primaveral en buena parte del país, comienza a tensarse como un telón antes de la tormenta. Una nueva borrasca, Regina, decimoséptima de la temporada, irrumpe en escena para alterar la calma y reconfigurar el mapa meteorológico de la semana. Desde este martes, y con mayor intensidad a partir del miércoles, la lluvia volverá a imponerse con determinación, acompañada de tormentas, granizo y un viento de levante que arrastrará consigo polvo en suspensión desde el norte de África.

La previsión de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) advierte de una situación potencialmente compleja. No solo por la extensión de las precipitaciones, sino por la posibilidad de chubascos localmente intensos que podrían derivar en inundaciones puntuales en áreas deprimidas. Como sucede con este tipo de configuraciones atmosféricas, la incertidumbre forma parte del guion: precisar con exactitud dónde descargarán con mayor furia las tormentas es, todavía, un ejercicio abierto.

El engranaje invisible: una baja aislada en altura

Para comprender la magnitud del episodio conviene elevar la mirada. El origen de Regina se encuentra en el aislamiento de una baja en altura, una bolsa de aire frío que se desgaja de la circulación general y queda suspendida como una pieza suelta en el tablero atmosférico. Este fenómeno, conocido en meteorología como DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos), ha sido objeto de numerosos estudios por su capacidad para generar lluvias torrenciales en el entorno mediterráneo. En superficie, esa baja fría adopta el nombre de Regina y se situará inicialmente en el entorno del golfo de Cádiz, desplazándose hacia el sur el martes para, posteriormente, ascender de latitud y ubicarse sobre Argelia a partir del miércoles.

Este movimiento no es trivial: al establecerse un “pasillo” entre la baja y un anticiclón robusto asentado sobre Europa, se generará un flujo persistente de vientos del este y sudeste. Ese corredor atmosférico actuará como una cinta transportadora de humedad, alimentando las tormentas sobre la Península.

El resultado será un cóctel inestable: aire frío en altura, aire húmedo en superficie y, además, abundante polvo en suspensión procedente del continente africano. No se descartan, por tanto, las conocidas precipitaciones de barro, un fenómeno que tiñe de ocre coches y terrazas tras el paso de la lluvia.

Martes y miércoles: el avance de la inestabilidad

Desde este martes, la inestabilidad se dejará sentir con claridad en Canarias y en el suroeste peninsular. En el archipiélago, el viento del norte soplará con rachas muy fuertes, y las precipitaciones podrán ser intensas y persistentes, especialmente en las vertientes septentrionales de las islas montañosas. Andalucía occidental y el entorno del Estrecho también registrarán lluvias que, en algunos puntos, podrían acumular cantidades significativas en pocas horas.

Al mismo tiempo, el flujo húmedo mediterráneo favorecerá cielos cubiertos en la mitad oriental peninsular. Las precipitaciones se extenderán por la fachada este y zonas del centro este, con especial incidencia al norte del cabo de la Nao. Regiones como Murcia, la Comunitat Valenciana, Cataluña o Castilla-La Mancha se encuentran bajo avisos de nivel amarillo por lluvias y fenómenos costeros.

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